PERDIDAS DE CALOR Y FRÍO POR LAS VENTANAS

Entre un 25% 50% de la energía la tiramos por la ventana

El aislamiento de la vivienda es fundamental para evitar fugas de calor durante la época invernal. En muchas ocasiones, una gran parte de la energía consumida en calefacción se pierde innecesariamente debido a un mal aislamiento térmico de los hogares, a pérdidas de calor importantes por un mal cierre de puertas y ventanas, etc.


Las ventanas son los lugares de la casa por donde se pierde la mayor parte del calor que acumulamos a través de las calefacciones o chimeneas. La prueba la encontraremos en la temperatura de sus aledaños y en la del propio cristal. Según la Secretaría General de Energía, un buen aislamiento puede reducir entre un 25% y un 50% el gasto anual.
La instalación de un sistema de doble ventana reduce en un alto porcentaje, casi en su totalidad, la pérdida de calor del interior del hogar. La cámara de aire existente entre ambas ventanas actúa como el mejor aislante para impedir la entrada no sólo del frío, sino también la del calor y la del ruido exterior.
A través del vidrio, se producen los intercambios térmicos por conducción y convección de los que hablábamos con anterioridad, pero son las carpinterías las que determinan las infiltraciones de aire y los puentes térmicos creados en las uniones de los muros.
El marco representa entre el 25% y el 35% de la superficie de la ventana. Desde el punto de vista térmico su principal propiedad es la transmitancia térmica o coeficiente U, que se define como la transferencia térmica a través de una pared por conducción, convección y radiación. Este coeficiente representa el flujo de calor que atraviesa que entre la cara interior y exterior. Cuanto más bajo sea el coeficiente U, más difícil será transmitir el calor, por lo que tendrá más capacidad aislante.

CONSEJOS:

El calor del sol.

Laminas Solares Aislantes para Ventanas

Es una lámina transparente que aplicada al interior de las ventanas ejerce de barrera aislante, reduciendo en verano la entrada del calor solar por las ventanas hasta un 55%, disminuyendo o eliminando el uso del aire acondicionado, y reduciendo en invierno la salida de calor de la vivienda hasta un 20%, disminuyendo así su factura calefacción, mientras mantiene la vista y la mayor parte de la luz visible.
Protegen de la energía solar cortando hasta un 80% de la radiación infrarroja, y hasta un 99% de la radiación ultravioleta. Adicionalmente la lámina presenta una menor conductividad que el cristal, por lo que la transferencia de calor por diferencia de temperatura interior y exterior también se reduce.

Un buen aislamiento
De cualquier manera, todos deseamos mantener una temperatura confortable en el hogar y si es posible reducir el gasto en calefacción. Para conseguir esto únicamente hay que seguir una serie de consejos que detallamos a continuación:

– La forma más sencilla de mantener el calor en el hogar consiste en facilitar la entrada del mismo durante las horas de sol del día subiendo las persianas y abriendo los visillos.
De esta forma aprovechamos el calor de la luz natural. En cambio, al anochecer debemos cerrar cortinas y persianas para evitar la pérdida de calor por los cristales.

– Otra medida básica que reduce las necesidades de calor es ventilar la vivienda el tiempo justo. En condiciones normales, diez minutos son suficientes para lograr que el aire de la habitación se renueve totalmente. Tener las ventanas abiertas más tiempo no resulta más higiénico, sino que lo que conseguimos es perder más calor y reducir la temperatura de la vivienda.

– El aislamiento en fachadas, ventanas, techos y suelos es nuestro principal aliado. Las fugas de calor al exterior se producen por paredes, ventanas y persianas, principalmente, por lo que si aislamos bien estos elementos podremos ahorrar hasta un 40% en el gasto de calefacción.

– Paredes que dan al exterior. Es conveniente proteger perfectamente con materiales aislantes las paredes ya sean huecas o macizas. Existen diversidad de materiales para reforzar las paredes como son las placas de madera, el poliestireno o las más sofisticadas láminas de aluminio chapado.

-Ventas. En el caso de ventanas sencillas las pérdidas de calor pueden ser hasta cuatro veces mayores que si se poseen dobles ventanas. Aún más eficaz es el doble acristalamiento con cámara de aire en su interior que evita escapes de hasta un 40% del calor. En cualquier caso, si no opta por el doble acristalamiento y las ventanas no cierran herméticamente debe instalar cinta adhesiva con espuma tipo tesamoll.

– Persianas. La caja donde se enrolla la persiana es otro punto de fuga del calor. Para poder evitar pérdidas puede aislarse con paneles de corcho la estructura de la cara interior de la caja, además de sellar las rejillas con masilla o silicona.

– Techos. Los últimos pisos de los edificios suelen ser los más fríos en invierno ya que la mayor cantidad de calor se desprende por el tejado. Para evitar la falta de aislamiento los inquilinos pueden instalar un falso techo de placas de yeso laminado o cubiertas a dos aguas que evitan la pérdida de calor al formar una cámara de aire. Asimismo en los desvanes y trasteros pueden colocarse fieltros en las vigas o utilizar aislantes granulados.

 

 

1 Comment

  1. Buenos días,

    Soy una particular interesada en instalar láminas térmicas (contra el frio y el calor) en una puerta metálica con cristales, y en dos ventanas graven. En total necesito 1,5 m X 1,5 m. Las consuta es:
    ¿vendeis a particulares?, ¿puedo ver el producto antes de comprarlo?, ¿qué precio puede tener el 1,5 x 1,5 m?.

    Atentamente,

    Pilar Nadal

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